Desde hace casi un año que no hemos subido nada a nuestro blog… hoy puede ser un momento ideal para hacerlo.

Queremos compartir con vosotros nuestro conocimiento en pequeñas cápsulas, y hoy hablaremos de Reputación Online.

 REPUTACIÓN ONLINE

Comprender qué es la Reputación Corporativa, es básico para gestionar de forma coherente la Identidad Corporativa y por tanto la Comunicación de la organización en Internet.

También es muy importante conocer todos los aspectos y dimensiones de la Reputación para una correcta Planificación estratégica de optimización de la Comunicación digital, facilitar así la función comunicativa de la organización.

“La mujer del césar no solo debe ser honrada sino parecerlo”

Cayo Julio César.

Definición de Reputación Corporativa según la RAE:
Reputación. (Del lat. reputatĭo, -ōnis).

1. f. Opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo.

2. f. Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo.[1]

 

“La reputación es un activo de construcción social, que es creada y mantenida a través de un proceso de legitimación” (Rao, 1994).

“La Reputación es una percepción mental compartida socialmente. Es decir, cuando las Imágenes Corporativas (percepciones individuales) coinciden de forma mayoritaria, se constituye la Reputación Corporativa, que no es más que la suma de lo que muchos “alguien” piensan/sienten sobre algo/alguien.”

No es correcto académicamente hablar del concepto tan extendido en los últimos 15 años de la GESTIÓN de la reputación (sea offline u online), porque las percepciones NO se pueden gestionar, por definición. Os recomendamos esta Conferencia Dra. Kathy Matilla, 2013 sobre estrategia de Reputación Online

La Reputación Corporativa[1] es por lo tanto el conjunto de percepciones que tienen sobre la empresa los diversos grupos de interés con los que se relaciona (stakeholders/ públicos objetivos), tanto internos como externos. Es resultado del comportamiento desarrollado por la empresa a lo largo del tiempo y describe su capacidad para distribuir valor a los mencionados grupos.  Gestionar la Comunicación en pro de la Reputación implica gestionar “la realidad” de la organización y asegurar que esta gestión es percibida por los grupos de interés (“percepción”); es por ende la imagen que proyecta la organización en función de su ética y compromiso social, además de cómo reflejo de su función en la sociedad.

Así que lo único que sí puede gestionarse es la IDENTIDAD CORPORATIVA (lo que se es/lo que se hace)… y, a continuación, ponerse a observar si las percepciones que se generen con ese ser/hacer de alguien coincidan con las deseadas por el que hace/es. Si se ha hecho un buen trabajo, el resultado será que lo que quiero proyectar como organización/persona, es igual a lo que los demás perciben que proyecto.

Esta máxima de las Relaciones Públicas: HACERLO BIEN Y HACERLO SABER fue definida por Ivy Ledbetter Lee, a principios del S.XIX, ha sido ampliada en la actualidad con HACERLO VALER; de tal forma que no sólo es importante que nos conozcan (NOTORIEDAD), sino que lo que piensen de nosotros sea en positivo.

Tenemos que tener en cuenta que en el ámbito de la Comunicación de Influencia existe un amplio margen de incertidumbre en la relación circular entre creación de valor y reputación; por lo que tenemos que trabajar para que nuestra organización lo haga bien, lo haga saber y lo haga valer, y así lograr la mejor reputación positiva posible.

La cita de Oscar Wilde “Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen mal de ti, y es que no hablen de ti”, es errónea si se interpreta como: “que hablen aunque sea mal”, porque lo importante es que la notoriedad sea alta y que la imagen sea lo más positiva posible, ósea, que tengamos una reputación positiva, o no tengamos ninguna reputación, pero que esta no sea negativa.

La gestión de la Comunicación puede implicar a cualquier tipo de organización (empresa, administración pública, corporativa, ONG, institución académica, etc.) y/o a una persona (ya sea pública o con objetivo de serlo), pero a partir de ahora nos referiremos a organizaciones y/o personas indistintamente, pues los modelos y teorías son aplicables a ambas teniendo en cuenta sus distintas características, ya que ninguna organización y/o persona es igual otra.

[Idea clave]
Nuestro objetivo será pues gestionar qué es y qué hace la organización/persona, y darle valor en el contexto en el que está, buscando que la imagen que esta proyecte sea exclusiva, positiva y perdurable y genere una reputación que favorezca los intereses de la organización y le ayude a cumplir su misión corporativa.

[1] http://www.aeca1.org/revistaeca/revista68/15artrev68.htm